CUANDO LA MATERNIDAD VUELA LA ETAPA DE LA ADOLESEMCIA
Al igual que Yuleysi, Marlyn y Emperia son madres adolescentes de 15 y 17 años de edad que recuerdan haber recibido una charla sobre educación sexual en sus respectivos centros de educación, pero no que tratasen los temas de prevención de embarazo, ni las consecuencias de tener relaciones sexuales sin protección.
Marlyn y Emperia conocen, sin embargo, sobre los métodos de planificación. La primera, actualmente estÔ unida a un hombre en el que ve seguridad económica, a pesar de que vive alquilada en un anexo que divide una habitación en dos lugares. Su pareja tiene 39 años de edad y un colmado, quizÔs ahà estÔ la explicación.
Hoy, DĆa Mundial de Prevención del Embarazo No Planificado en Adolescentes, como en aƱos anteriores, diferentes autoridades volverĆ”n a debatir sobre el tema, para que la fecha no pase desapercibida, hablarĆ”n de la creación de planes para reducirlos, sin embargo, las estadĆsticas no muestran cambios. Por el contrario, en RepĆŗblica Dominicana 22 de cada 100 mujeres embarazadas son adolescentes, equivalente a la cuarta parte de nacimientos al aƱo.
Es una realidad que se da en toda clase social, pero es mayor en personas pobres, en entornos o ambientes machistas, y donde las niñas no encuentran otro plan de vida que no sea el unirse maritalmente a muy temprana edad, lo que es el matrimonio infantil y que es la causa de dos de cada tres embarazos en adolescentes, según estudios del Consejo Nacional para la Niñez y el Banco Mundial.
Lo peor es que muchos de esos embarazos no son deseados, repiten patrones de madre a hijas y aumentan la pobreza, la exclusión social, las desigualdades y la deserción escolar.
De acuerdo con los datos oficiales, la tasa de fecundidad de las adolescentes dominicanas es de 95 por cada mil mujeres con edades entre los 15 a 19 aƱos y el 52% de las madres adolescentes se dedica a quehaceres domƩsticos o labores de cuidado.
En febrero de este aƱo se presentó el Plan Nacional para la Reducción de Embarazos en Adolescentes en la RepĆŗblica Dominicana 2019-2023 (PREA-RD) que incluye una propuesta de alto nivel de compromiso polĆtico para cambiar la realidad social y cultural de los embarazos en esa parte de la población dominicana.
Se trata de una iniciativa integrada por 57 entidades del Estado y Organizaciones no Gubernamentales que busca atacar de nuevo los factores socio-educativos seƱalados mƔs arriba, que investigadores del tema coinciden en que son las causas de la gravidez en las menores de edad.
Lea la investigación realizada en el 2016 por el Ministerio de Salud PĆŗblica, la Oficina de EstadĆstica Dominicana y el Fondo de Población de las Naciones.
Datos de niñas y adolescentes embarazadas atendidas en hospitales, República Dominicana.
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Para Rosa Elcarte, representante del Unicef en el paĆs, otro tema importante es la explotación sexual.
“Tenemos que hay un grupo de niƱas que se embarazan porque estĆ”n casadas, otras porque estĆ”n explotadas sexualmente y otras porque no tenĆan acceso a mĆ©todos anticonceptivos”, comentó Elcarte hace un tiempo.
Asegura que en el paĆs hay grandes esfuerzos y se sigue trabajando con el Gabinete Social en un plan de reducción del embarazo en adolescentes de manera integral.
Todos los estudios hechos sobre el tema coinciden en que las jóvenes de las zonas rurales tienden a quedar embarazadas con mĆ”s frecuencia que las residentes en zonas urbanas. El municipio de Haina, perteneciente a la provincia de San Cristóbal, es uno de los lugares con mayor Ćndice de madres adolescentes.
En el TĆŗnel, del barrio San MartĆn, habĆa cinco vecinas paridas con dĆas y meses de diferencias. Sus edades oscilaban entre los 14 y 17 aƱos. AdemĆ”s de la maternidad, era comĆŗn en ellas: ser hijas de madres adolescentes, la pobreza y la deserción escolar.
AllĆ residen Marlyn y Yuleysi.
Ellas, tampoco sabĆan del riesgo al que se exponĆan al quedar embarazadas.
Minerva Pérez, directora de Orientación del Ministerio de Educación, y Bethania Leger, coordinadora del Programa de Prevención del Embarazo en Adolescentes, dijeron que la entidad rectora de la educación preuniversitaria desarrolla un programa de prevención en la comunidad de Haina con el que se busca disminuir los embarazos en menores de edad y la deserción escolar.
El Unicef colabora con el Ministerio de Educación en el programa de prevención de embarazos en adolescentes, a través de las orientadoras escolares e incluye los conceptos del matrimonio infantil, la explotación sexual y violencia escolar.
Hay esfuerzos articulados por parte del Gabinete Social, y los ministerios de Salud y Educación, organismos nacionales y agencias internacionales que trabajan el tema, con la esperanza de que los resultados se verÔn al largo plazo.
Minerva Pérez asegura que la educación sexual estÔ presente en las escuelas públicas.
Minerva Pérez asegura que la educación sexual estÔ presente en las escuelas públicas. ( DANELIS SENA)
En el barrio San MartĆn, Yuleysi Montero acababa de cumplir 14 aƱos y tenĆa una bebĆ© de cuatro meses de nacida.
Es la segunda de cuatro hermanos. Su madre es empleada domĆ©stica en el Distrito Nacional y a ella le toca cuidar a sus hermanos menores de seis aƱos y ahora de su hija. Es tĆmida. Agacha la mirada ante los desconocidos que estĆ”n en su casa, un cuarto de menos de 20 metros cuadrados, divididos en un dormitorio, el cual comparte con su madre, una hermana de seis aƱos y dos mellizos de cinco y la bebĆ©, y una sala-cocina.
Su historia comenzó cuando pasó a cursar el antiguo octavo de BĆ”sica y conoció a su novio, otro adolescente de 19 aƱos, que al poco tiempo de una relación la embarazó y luego terminó con ella y se “enamoró” de una de sus compaƱeras del curso.
Cuenta Yuleysi que no abandonó sus estudios, pero ahora asiste a la escuela los sĆ”bados, dĆa en que su madre puede cuidar de la bebĆ© y de los demĆ”s hijos. Asegura que muchas de sus amigas han tenido relaciones sexuales y dentro de su proceso de parto “la confortó” que habĆa una niƱa de 10 aƱos, residente en San Cristóbal, en el mismo proceso de desembarazo.
“Mi madre se enteró de mi embarazo cuando tenĆa seis meses y se enteró por una vecina que se lo dijo. Ella sale temprano y regresa tarde de la capital. Antes de irse dejaba la comida hecha y solo me encargaba de dĆ”rsela a mi hermanita, porque a los mellizos le gusta quedarse con su abuela y casi no paran en la casa”, contó la madre adolescente.
Yuleysi se encarga tambiĆ©n de enviar a su hermana de seis aƱos a la escuela. Se arrepiente de haber quedado embarazada, pero no de haber parido a su hija. ExtraƱa que antes salĆa a pasear y a bailar, pero ya no puede hacerlo, porque debe dedicar los dĆas y las noches a cuidar su bebĆ©.
Cuenta que al poco tiempo de quedar en cinta terminó con el novio, porque se hizo pareja de otra muchacha de la escuela donde estudiaba.
Ahora su madre tambiƩn vela para que su nieta no le falte nada.
Yuleysi sostiene a su bebƩ de cuatro meses de nacida.
Yuleysi sostiene a su bebƩ de cuatro meses de nacida. ( DANELIS SENA)
En el 2013, la meta era reducir la tasa de nacimientos de embarazos en adolescentes en un 18% .
El Plan Nacional de Prevención del Embarazo en Adolescentes contempla una inversión de RD$64 millones anuales.
Ese plan, del 2011 al 2016, tenĆa un presupuesto estimado ascendente a RD$388,562,986. Sólo para la promoción de educación sexual en los centros educativos pĆŗblicos y privados se presupuestaron RD$82,201,907, equivalentes al 21.2% del total.
Estos datos demuestran que la prevención es mÔs costo-efectiva, ademÔs, que promueve la inclusión social y disminuye la mortalidad y morbilidad asociada a los embarazos en adolescentes.
De acuerdo con un estudio del Fondo de Población de las Naciones Unidas (FPNU), el costo estimado en la atención del embarazo y la maternidad en adolescentes representa 33 veces la inversión estimada del Plan Nacional de Prevención del Embarazo en Adolescentes, es decir, 2,103 millones de pesos anuales.
La vicepresidenta de la RepĆŗblica, Margarita CedeƱo, escribió en una ocasión: “Cuando las sociedades ignoran la centralidad de la salud sexual y reproductiva se condena a las niƱas a una sentencia de abandono de largo plazo. Lo dicen los especialistas: somos la región del mundo mĆ”s peligrosa para las mujeres y, desafortunadamente, muchas de nuestras polĆticas educativas ignoran las necesidades de salud reproductiva y el impacto en el futuro de nuestra adolescencia”.
Y agregó: “Hemos sido cobardes en abordar este tema con determinación. En algĆŗn momento cuestionĆ© frontalmente la situación de la educación sexual en las escuelas del paĆs; en aquel entonces se alegó que la jerarquĆa de la iglesia católica estaba radicalmente en contra de cualquier enseƱanza de educación sexual en los centros educativos. Nada menos cierto”.
Cedeño, primero desde su rol de primera dama, y después como Vicepresidenta de la República, ha estado envuelta en diferentes programas de prevención de embarazos en adolescentes.
Las estadĆsticas
De acuerdo con los indicadores de salud, la República Dominicana tiene 10,883,000 habitantes. La edad mediana es de 27; la población menor de 15 años es de un 29% y la mayor de 65 es de un 7%.